martes, 9 de noviembre de 2010

Maleable

¿Seremos tan maleables? Sera la conducta humana un simple resultado de la interacción entre humanos que solo se diferencian por una pequeña variación genética?

Creo que somos susceptibles a las conductas de otros, de hecho, demasiado sensibles a ellas. Cada palabra, cada acción que vemos en otro nos hace cambiar levemente, de manera imperceptible y es la suma de todos estos pequeños cambios vividos lo que nos define como persona.

Si estamos de acuerdo con lo anterior, podemos decir que todos hemos influido en alguien cercano de forma directa, o sea, algo de lo que hicimos en el pasado lo afecto en alguna medida, modifico levemente su comportamiento y lo convirtió en lo que es hoy. La persona cercana a la que influimos, a su vez, influyo en otras personas cercanas para ella. A su vez ellas lo hicieron con uno mismo. Y así crece y se esparce esta telaraña de influencias hasta abarcar a toda la población, de manera imperceptible para muchos. Por esto creo que todos somos responsables por los actos de todos. Al menos en parte. Porque el grado de responsabilidad debiera decaer a medida que se aleja de la persona en cuestión, pero nunca será cero. Así que somos responsables por todo lo malo del mundo y también de lo bueno.

Así que los actos de ese animal que violo y mato a personas “inocentes” que salió en las noticias de la noche, Pinochet e incluso el racismo de Hitler es culpa de todos, y sus reprochables comportamientos influyeron, en mayor o menor grado, para convertirnos en lo que somos hoy.

Por esto, creo que la inocencia humana no existe cuando una persona ya ha compartido con otra. Hasta un inocente bebe al nacer, ya influye en sus padres y ellos a otros y caemos nuevamente en lo mismo.

Me atrevo a decir por lo tanto que no existe la inocencia humana más que como un concepto abstracto, utópico e inalcanzable, como una meta a la que se aspira, pero que nunca se podrá alcanzar, dada la naturaleza humana.

Cabe mencionar que una persona no se considera inocente (bajo mi concepto) por no tener conciencia de que influyo en alguien. Culpable es quien participa y propicia una situación, sepa o no de ella.

Así, me doy cuenta que somos espectadores de la destrucción del ambiente, pero peor aún, cómplices y actores activos de la devastación, no solo personas pasivas que contemplan la situación, si no colaboradores, fomentadores e incitadores del hecho en sí. El cambio está ocurriendo, la pregunta es, ¿Será lo suficientemente veloz?

El presente ya se fue y el futuro …… será.

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