
¿Seremos tan maleables? Sera la conducta humana el simple resultado de la interacción entre humanos que solo se diferencian en una leve variación genética?
Somos susceptibles a las conductas de otros, de hecho, demasiado sensibles a ellas. Cada palabra, cada acción que vemos en otro nos hace cambiar sutilmente, de manera imperceptible y es la suma de todos estos pequeños cambios vividos lo que nos define como persona.
Si estamos de acuerdo con lo anterior, podemos decir que todos hemos influido en alguien cercano de forma directa, o sea, algo de lo que hicimos en el pasado afecto a otro en alguna medida, modifico levemente su comportamiento y lo convirtió en lo que es hoy. La persona cercana a la que influimos, a su vez, influyo en otras personas cercanas para ella. Y así crece y se esparce esta telaraña de influjos hasta tocar a toda la población, de manera completamente imperceptible.
Por eso es que todos somos responsables por las acciones de otros. O al menos existe una pequeña fracción de culpa. Porque el grado de responsabilidad tiene que decaer proporcionalmente a medida que se aleja de la persona en cuestión, pero nunca será cero, pues en algo influimos. Así que somos responsables por todo lo malo del mundo. Y también de lo bueno.
Así que los actos de aquel animal que violo y mato a personas “inocentes” que salió en el noticiero nocturno, Pinochet e incluso el racismo de Hitler es culpa de todos, y sus reprochables comportamientos influyeron, de alguna forma casi despreciable, para convertirnos en lo que somos hoy.
Por esto, la inocencia humana no existe cuando una persona ya ha interactuado con otra. Hasta un inocente bebe al nacer, ya influye en sus padres y ellos a su vez a otros, cayendo nuevamente en lo mismo.
Por lo tanto no existe la inocencia humana más que como un concepto abstracto, utópico e inalcanzable, como una meta a la que se aspira, pero que nunca se podrá alcanzar, dada la naturaleza humana.
Cabe mencionar que una persona no se considera inocente (bajo este concepto) por no tener conciencia de que influyo en alguien. Culpable es quien participa y propicia una situación, sepa o no de ella.
Así, no somos solo espectadores de la destrucción del ambiente, mucho peor aún, somos cómplices y actores activos de la devastación, no solo personas inertes que contemplan la situación desde la inocencia de la ignorancia, si no que somos colaboradores, fomentadores e incitadores del hecho en sí mismo.
El cambio está ocurriendo, la pregunta es, ¿Será lo suficientemente veloz?
El presente ya se fue y el futuro …… será.